Vibraciones sonoras

El sonido es definido como “la sensación producida cuando llegan al oído las ondas producidas por determinados movimientos vibratorios”.

Para que se produzca una sensación sonora son necesarios tres elementos:

un cuerpo que realice un movimiento vibratorio (cuerdas, aire insuflado)

un medio transmisor de ondas (aire, agua, gas)

un sujeto receptor que capte finalmente esas ondas mediante un aparato adecuado: el oído.

Cuando se producen movimiento en un cuerpo, se producen vibraciones, estas vibraciones producen ondas, las cuales se convierten en sonido y este sonido en música.

Para que estas ondas sonoras tengan una entonación u otra dependen sus longitudes, su amplitud, el período de tiempo, la frecuencia…

Las vibraciones son el rápido movimiento que se realiza en los cuerpos elásticos cuando actúa en ellos una fuerza, podemos poner como ejemplo, las cuerdas de un violín, estas se ponen en movimiento cuando el arco actúa sobre ellas.

A su vez, estas vibraciones pueden ser cortas o largas, es entonces cuando se producen los sonidos agudos y graves, a mayor longitud mayor gravedad, a menor más agudas, es de ahí los sonidos de la escala y sus armónicos.

Para que ocurran estos fenómenos, naturalmente  los que producen las ondas, tienen que ser elásticos, por ello en las cuerdas es posible.

Violines, violas, violonchelos, contrabajos… toda una orquesta que en conjunto llegan a producir ondas sonoras maravillosas que nos deleitan el oído con sus vibraciones y dependiendo de sus extensiones, son la explicación de que al ser más larga sus extensiones (el más largo el contrabajo) más grave y penetrante produce su sonido, todo lo contrario ocurre en el violín

 

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