La canción como aprendizaje musical

Para aprender música, por ejemplo, dedicada a los niños, la forma más inmediata, fácil y completa es por medio de la canción, a través de ella, se introducen elementos que posteriormente, cuando son capaces de comprender, se analizan más detalladamente.

Para comenzar un buen aprendizaje por medio de la canción, hay que seleccionar un repertorio que cause interés. Su valor educativo desarrollará la audición de quien la práctica. Esta es una forma, aunque más adaptada a la actualidad, del pensamiento eclesiástico en el que las enseñanzas (en aquel caso bíblicas) se aprendían mucho mejor a través de la canción. A través de la canción se puede educar la voz, desarrollar el oído, la memoria, la respiración, disfrutar la música, la capacidad expresiva y las relaciones sociales.

El ritmo a través de la canción, puede trabajarse por medio de ejercicios como llevar el ritmo con las manos y los pies en canciones tradicionales.

La melodía puede hacerse entender con canciones en las que los alumnos puedan intentar crear sus propias melodías, cambiándolas por las originales.

Las estructuras de las canciones son muy variadas. Las estrofas, los estribillos, hacen que las canciones ofrezcan multitud de formas en sus repeticiones, y según sus partes reciben el nombre de su estilo, por ejemplo (ABACA) sería la forma Rondó.

Si en consecuencias queremos cantar “decentemente”, tendremos que aplicar una serie de aspectos como el timbre, afinación, precisión, dicción, fraseo, expresión…

Una parte fundamental es la reciprocidad entre director- coro, pues el canto es un conjunto, aunque a veces, se hace en solitario, el modo para aprender en los niños más adecuado es en forma de grupo.

Fuente: caricature

 

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