Comebacks sonados (III): Mónica Naranjo reconvertida en ‘Tarántula’ melancólica

Si hay una estrella femenina que destaca en el panorama musical español, esa es sin duda la catalana Mónica Naranjo. La joven con el pelo bicolor que triunfó en México y Latinoamérica y que a finales de los noventa reventó las listas de ventas en España también protagonizó en 2007 su particular ‘comeback’. Como muchos otros artistas autóctonos, al principio aquí no le hicieron ni caso y tuvo que buscarse la vida en lugares donde realmente sí se valoraba su arte. Desgraciadamente, esta tónica se ha repetido con muchísimos artistas, como por ejemplo el grupo ya disuelto La quinta estación, banda liderada por la cantante Natalia Jiménez que incluso tuvo su residencia fija en el país de las enchiladas.

Tras sacar al mercado su segundo disco, ‘Palabra de Mujer’, y coronarse en medio mundo con hits como ‘Desátame’, ‘Tú y yo volvemos al amor’ o ‘Pantera en libertad’, la de Figueras publicó en el año 2000 un tercer disco absolutamente revolucionario y que le valió el apoyo incondicional y vitalicio de millones de fans: ‘Minage’. Compuesto a base de temas versionados de la cantante italiana Mina, fue un sueño hecho realidad para una todavía jovencísima Mónica. No obstante, semejante apuesta personal terminó por obligar a los productores a incluir en el álbum dos temas más comerciales, ‘If you leave me now’ y ‘Enamorada’. De este disco destaca su famosísimo ‘Sobreviviré’, una canción que pronto se convirtió en todo un himno.

En 2001, salió a la venta ‘Chicas malas’, un sonido mucho más internacional que bebía de artistas como Kylie Minogue o Anastacia pero que seguía manteniendo la inconfundible voz de la catalana. Incluyó cortes exitosos como ‘Chicas malas’ o ‘Sacrificio’, pero no llegó a colmar las expectativas de la artista. Tan solo dos años más tarde, salió a la venta la versión en inglés de este mismo álbum, titulado ‘Bad Girls’, algo que acabó por precipitar su cansancio y, finalmente, provocó que esa gran voz se apagara y decidiera retirarse, por aquel entonces no sabemos si solo momentáneamente, del panorama musical.

Cuatro años más tarde y tras una avalancha intermitente de rumores, los cientos de miles de seguidores de Monica Naranjo vieron cómo su diva renacía. En la primavera de 2007, la cantante renovó por fin su página web y todo el diseño, que mutó y nos presentó a una mujer gatuna, tremendamente inquietante y con un telón de fondo entre gótico y bucólico. El primer tema de su nuevo álbum se tituló ‘Europa’ y es toda una declaración de intenciones, pues habla metafóricamente de su historia y de la capacidad que el ser humano tiene para reinventarse y salir adelante a pesar de los golpes. Después llegó ‘Amor y lujo’, todo un hit más propio de sus primeros tiempos, y como tercer single la cruda y a la vez absolutamente honesta ‘Todo mentira’. Tres temazos para un disco, ‘Tarántula’, que según las propias palabras de su artífice, estaba basado en “su capacidad para encauzar todo el veneno acumulado y enfocarlo hacia un final positivo”. ¿El resultado? Disco de platino y una gira en estadios y teatros que sigue y sigue y sigue. Mejor, imposible.